
Un pecho más inflamado que el otro tras una mastopexia: ¿es normal?
“Tras una mastopexia es muy frecuente que un pecho se inflame más que el otro: cada mama drena y cicatriza a su ritmo, sobre todo en las primeras semanas. Lo importante es la evolución: si la hinchazón es progresiva y va bajando, suele ser normal. En cambio, si aparece de golpe, duele mucho, está muy duro, hay calor/enrojecimiento, fiebre o secreción, conviene contactar con el cirujano cuanto antes. El resultado no se valora en días, sino en meses.”
Dr. Rodríguez Carretero(Director médico y fundador de Clínicas Cíplex)
Someterse a una mastopexia (elevación de pecho) es un viaje emocionante hacia la recuperación de la forma y la firmeza, pero el postoperatorio puede generar dudas e inquietudes. Una de las consultas más frecuentes que recibimos en la clínica durante las primeras semanas es la preocupación al mirarse al espejo y notar una asimetría evidente: un pecho parece visiblemente más grande o inflamado que el otro.
Si estás leyendo esto, probablemente tú o un familiar estéis pasando por esta situación. Queremos tranquilizarte: el cuerpo humano no es una máquina y la recuperación rara vez es perfectamente simétrica. Sin embargo, es crucial saber distinguir entre una evolución natural y una complicación que requiere atención.
A continuación, explicamos qué está ocurriendo en tu cuerpo, los tiempos de curación y cuándo es necesario llamarnos.
Contenidos del artículo
Respuesta corta ¿debería preocuparme?
Es completamente normal tener una inflamación asimétrica al principio; cada pecho tiene su propio ritmo de drenaje linfático y curación. No obstante, si la hinchazón aparece de golpe, es muy dura o duele mucho, contacta con tu cirujano inmediatamente.
¿Por qué un pecho puede inflamarse más que el otro?
Para entender por qué ocurre esta asimetría temporal, primero debemos comprender cómo reacciona el cuerpo a la cirugía. Una mastopexia implica la remodelación de los tejidos, la eliminación de piel sobrante y, a menudo, la reubicación de la areola y el pezón. Esto genera una respuesta inflamatoria necesaria para la curación, pero esta respuesta no siempre es idéntica en ambos lados del tórax.
Existen causas fisiológicas habituales que no representan peligro:
- Drenaje linfático desigual: El sistema linfático es el encargado de eliminar el exceso de líquido de los tejidos. A veces, los canales linfáticos de un lado se recuperan o funcionan más lentamente que los del otro, provocando una retención de líquido temporal en una mama.
- Dominancia muscular: Si eres diestra, es probable que utilices más el brazo derecho (incluso involuntariamente) para tareas básicas como comer, usar el móvil o lavarte los dientes. Este movimiento sutil del músculo pectoral aumenta el flujo sanguíneo y, por ende, la inflamación en ese lado.
- Sangrado intraoperatorio menor: Un lado puede haber requerido un trabajo más meticuloso o haber sangrado mínimamente más durante la cirugía, lo que se traduce en una mayor inflamación reactiva postoperatoria.
Causas que requieren valoración médica
Aunque la asimetría leve es la norma, existen tres complicaciones principales (términos médicos) que debemos vigilar, ya que provocan un aumento de volumen unilateral significativo:
- Hematoma: Es una acumulación de sangre bajo la piel o dentro del bolsillo mamario. Suele ocurrir en las primeras 24-48 horas y se manifiesta con un aumento brusco del tamaño, dureza pétrea y dolor intenso en un solo pecho.
- Seroma: Se trata de una acumulación de líquido seroso (fluido corporal amarillento) que el cuerpo no ha podido reabsorber. A diferencia del hematoma, suele aparecer algo más tarde (hacia la segunda semana) y se nota como una fluctuación o «bolsa de líquido» al tacto.
- Infección: Aunque menos frecuente gracias a los antibióticos preventivos, una infección puede causar inflamación unilateral acompañada de calor local, enrojecimiento de la piel y, a veces, fiebre.
Cronograma realista de recuperación (qué esperar día/semana/mes)

La paciencia es tu mejor aliada. El aspecto de tu pecho hoy no es el definitivo. Aquí tienes una guía visual de lo que puedes esperar en cada etapa.
- Días 0 – 7 (La fase crítica): Es el momento de mayor hinchazón. Los pechos pueden parecer «torpedos» o estar muy altos y tensos. Es la semana donde la asimetría es más notoria debido al trauma quirúrgico reciente.
- Semanas 2 – 6 (El «descenso»): Comienzas a notar que la inflamación baja, aunque un pecho puede ir más rápido que el otro. Empieza a definirse la forma, aunque la parte superior del escote puede seguir abultada.
- 3 Meses (La normalización): Habrás recuperado cerca del 80-90% de la normalidad. La mayoría de las asimetrías visibles por inflamación deberían haber desaparecido o ser mínimas. Los tejidos están más blandos.
- 6 – 12 Meses (El resultado final): Se considera que el proceso de curación ha terminado. La forma es definitiva, las cicatrices comienzan a blanquearse y cualquier asimetría restante podría ser estructural y no por líquidos.
Señales de alarma: cuándo contactar con urgencia al cirujano
Si bien hemos dicho que la inflamación desigual es normal, no debes ignorar lo que tu cuerpo te dice. Si notas alguno de los siguientes síntomas, no esperes a tu próxima cita programada; llama a la clínica.
- Aumento súbito de volumen: Si un pecho crece visiblemente en cuestión de horas.
- Dolor unilateral intenso: Un dolor agudo en un solo lado que no cede con la medicación analgésica pautada.
- Dureza extrema: El pecho se siente duro como una piedra y la piel está muy tensa y brillante.
- Calor y enrojecimiento: La piel de un pecho está mucho más caliente que la del otro o aparecen manchas rojas que se extienden.
- Fiebre: Una temperatura corporal superior a 38°C sin otra causa aparente (como una gripe).
- Secreción por la herida: Salida de líquido purulento (pus) o sangre fresca abundante a través de las cicatrices.
Qué puede hacer el equipo médico en la consulta
Si acudes a nuestra consulta con una inflamación preocupante, nuestro objetivo es descartar complicaciones mayores y asegurar tu confort. Esto es lo que haremos:
Exploración física y palpación
El cirujano examinará la tensión de la piel, la temperatura y la consistencia de la mama. A menudo, la palpación experta puede diferenciar entre una inflamación de tejido (edema) y una colección de líquido.
Ecografía mamaria (Diagnóstico por imagen)
Si hay dudas, realizaremos o solicitaremos una ecografía. Esta prueba indolora nos permite «ver» dentro del pecho para confirmar si hay líquido acumulado (seroma o hematoma) y calcular su volumen.
Procedimientos según el hallazgo
- Si es un hematoma pequeño o seroma leve: A menudo el cuerpo lo reabsorbe solo. Podemos recetar medicación antiinflamatoria y recomendar reposo estricto.
- Aspiración (Drenaje percutáneo): Si hay una cantidad moderada de líquido (seroma), podemos extraerlo en la misma consulta con una jeringa fina bajo condiciones estériles. Es un proceso rápido y generalmente poco doloroso que alivia la presión al instante.
- Revisión en quirófano: En casos raros de hematomas grandes (acumulaciones de sangre importantes) que comprometen la piel o el resultado estético, puede ser necesaria una pequeña reintervención para limpiar la zona y asegurar que no haya sangrado activo.
- Antibioterapia: Si sospechamos de un inicio de infección, ajustaremos o iniciaremos un tratamiento antibiótico específico.
Dudas que puedes tener:
Aquí resolvemos las dudas rápidas que suelen surgir en la sala de espera o por teléfono:
¿Cuánto tiempo tarda en bajar la inflamación tras una mastopexia?
El grueso de la inflamación baja al mes, pero la desinflamación total de los tejidos profundos puede tardar entre 6 y 9 meses hasta ver el tamaño final real.
¿Puede quedarse asimétrico para siempre?
Es muy raro que sea por inflamación. Si tras 6-12 meses persiste una asimetría notable, suele ser estructural (diferencias previas en la base mamaria) y podría valorarse una cirugía de asimetría de mamas, como una operacion, pero no es lo habitual.
¿Es normal que un pezón quede más alto que el otro?
Sí, al principio. La inflamación puede distorsionar la posición. A medida que el músculo se relaja y la piel cede (efecto «drop & fluff»), los pezones tienden a alinearse correctamente.
¿Cuándo se necesitan pruebas o reintervención?
Solo si se confirma un hematoma grande que no se reabsorbe, un seroma persistente que se rellena tras aspirarlo, o signos claros de infección que requieran limpieza quirúrgica.
¿Puedo hacer ejercicio antes de la revisión?
No. El ejercicio aumenta la presión arterial y el ritmo cardíaco, lo que puede reactivar un sangrado, empeorar la inflamación y aumentar el riesgo de asimetrías o seromas.
¿Afecta la postura al dormir a la inflamación de un solo lado?
Sí. Si duermes, aunque sea levemente, recostada sobre un lado, ese pecho amanecerá más inflamado por gravedad. Intenta dormir estrictamente boca arriba las primeras semanas.
¿Ayudan los masajes de drenaje linfático?
Sí, siempre que sean autorizados por tu cirujano. Ayudan a canalizar el líquido acumulado hacia los ganglios, reduciendo la fibrosis y acelerando la igualdad entre ambos pechos.



